Se ha dicho, con obvia razón, que los mayores pensadores del siglo XIX fueron quienes construyeron la imagen del mundo que tendrían los hombres del siglo XX. Tal es el caso de Nietzsche.En Así habló Zaratustra el centro del mundo es, precisamente, el hombre mismo, y a su perfeccionamiento posible se dirige el autor, a través de su célebre postulado del logro de aquello que él denomina el ‘superhombre’. Esta instancia de superación de lo humano, tal cual había sido entendido hasta entonces, es avizorada por Nietzsche no como una consecuencia lógica de la evolución social y psicológica de la humanidad, sino como un imperativo de la conciencia que, al ser materia consciente de sí misma, forzosamente debe proponerse superarse, alcanzar un plus ultra al que la impulsa su misma condición de ser.Este notable libro es un clásico de la filosofía moderna y una excelente prueba de que, lejos de haberse apagado el interés por la obra nietzscheana, hoy está más vigente que nunca.’
FRIEDRICH WILHELM NIETZSCHE
Friedrich Wilhelm Nietzsche fue un filósofo y filólogo alemán que nació en Röcken el 15 de octubre de 1844 y que falleció en Weimar el 25 de agosto de 1900.
Considerada una de las figuras más relevantes de la filosofía moderna, Paul Ricoeur lo definió como uno de los tres maestros de la “sospecha”, junto a Marx y a Freud, ya que cuestionó todos los valores morales tradicionales al introducir conceptos como la voluntad de poder, el superhombre, el eterno retorno y el espíritu dionisíaco.
Hijo de un pastor evangélico, creció en un ambiente marcadamente femenino, bajo la influencia de su madre y su hermana Elisabeth. Aunque comenzó a estudiar teología, abandonó esta carrera para centrarse en la filología, y con sólo 25 años ya era catedrático en la Universidad de Basilea. Fascinado por las posibilidades del arte y de la música, y gran admirador del compositor Richard Wagner, escribió su obra El nacimiento de la tragedia, concebida inicialmente como estudio filológico pero que resultó ser un complejo análisis estético y moral de la representación del arte.
Nietzsche criticó duramente la tradición judeo-cristiana, e, influido por Schopenhauer, se acercó cada vez más a un nihilismo que rechazaba los trascendentales morales y espirituales, si bien de una manera más optimista y constructiva que éste mediante su perspectiva vitalista. Tras su ruptura con Wagner al presentar éste la ópera Parsifal, se vuelve cada vez más crítico para con el arte y la metafísica, desarrollando sus ideas en obras revolucionarias como Así habló Zarathustra.
Sufriendo de diversas enfermedades y desórdenes mentales, estuvo en varios sanatorios hasta retirarse finalmente con su hermana Elisabeth hasta su muerte.
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Temáticas:
Libro, No Ficción, Ensayo, Filosofía, Sociología